Mi labor en estos días de confinamiento se ha centrado en seguir atendiéndoles médicamente y, también, en analizar minuciosamente la evidencia más contrastada que dibuja esta pandemia. Llegado el punto en el que nos aventuran la  desescalada  creo de utilidad compartir con ustedes algunas claves médicas de mi análisis y mis propuestas para afrontar las próximas semanas con las mayores garantías.

DESESCALADA Y TEST

Qué es la desescalada? Se trata de una hoja de ruta  en la que el gobierno irá levantando progresivamente las medidas de confinamiento social con el fin de activar la economía y normalizar tensiones sociales.
¿Es oportuno iniciar la desescalada? Aunque deseable, desde el punto de vista sanitario, todavía parece precipitado. Es de dominio público que nuestros censos están infraestimados y, desgraciadamente, incompletos.  Esto se debe a los escasos test realizados hasta ahora. Las cifras oficiales nos permiten valorar tendencias pero están muy alejadas de lo estimado . Una política de test mucho más potente, como la de Corea del sur, China, Alemania, etc  nos aproximaría con más precisión al mapa real de cifras, aumentaría las probabilidades de acertar en las medidas y facilitaría un mejor seguimiento y control. 
¿Cuáles son las recomendaciones actuales respecto a los test?  En estos momentos, no existe una política ni una estrategia común respecto a los test, que varía en función de los recursos y del mapa de contagios de cada país o región.  Como regla general, en países donde existe una transmisión comunitaria generalizada como España,  la OMS recomienda la  PCR-RT como el método de elección para detectar personas infectadas (detección de proteínas del virus en exudados respiratorios obtenidas mediante la introducción de isopos en nariz o faringe). Los test serológicos  (en sangre) , que detectarían la inmunidad frente al virus, tienen un valioso papel epidemiológico pero no están recomendados para la detección de «casos infectados». Respecto a los test rápidos, que ya han empezado a utilizarse ampliamente, a pesar de su interés logístico,  todavía están pendientes de validar por la OMS y la CE.  Es probable que dada la dispar fiabilidad (algunos ni siquiera cumplen con los estándares de sensibilidad y especificidad recomendados por la CE.) su uso precipitado y descontrolado contribuya, aún más, al desconcierto.   
¿Quiénes deben hacerse los test?  La OMS recomienda test a: 1) personal sanitario; 2) población de alto riesgo (> 70 años, cardiópatas, broncópatas, diabéticos, hipertensos, pacientes oncológicos y con insuficiencia renal crónica); trabajadores de instituciones con grandes colectivos  (residencias, prisiones, militares, colegios, universidades, supermercados…)
¿Los pacientes con enfermedades autoinmunes o con inmunosupresores deben hacerse el test?  No existe una directriz explícita al respecto, pero siguen siendo un colectivo de riesgo y, como tales, entran dentro de las recomendaciones.  A propósito de este tema, con toda la cautela debida, hasta la fecha este colectivo no ha mostrado una mayor vulnerabilidad a la infección, ni mayor gravedad del COVID-19. 

DESESCALADA: RECOMENDACIONES

  1. SEAN EXTRAORDINARIAMENTE ESCRUPULOSOS CON EL LAVADO DE MANOS, USO DE MASCARILLA Y EL DISTANCIAMENTO SOCIAL. SON LAS ÚNICAS MEDIDAS VERDADERAMENTE EFICACES PARA PREVENIR LA INFECCIÓN. Guía de buenas prácticas COVID-19 
  2. Mientras puedan, sigan apostando por el TELETRABAJO.
  3. Eviten aglomeraciones, desplazamientos en grupo y contactos sociales gratuitos
  4. Utilicen preferentemente el vehículo propio. Desinfecten las superficies de mayor contacto después de su uso. 
  5. PROTEJAN A NUESTROS MAYORES. Deberían ser los últimos en ser desconfinados. Sopesen muy bien las visitas dentro y fuera del domicilio. Cuando las hagan, extremen las medidas anticontagio. 
  6. MUY IMPORTANTE: CONTINÚEN CON SUS RUTINAS MÉDICASSon imprescindibles. Las enfermedades crónicas no se «hibernan». Pregunten a sus médicos sobre teleconsultas o videoconsultas. Horarios de analíticas. Posibilidad de mandar resultados por mail…La medicina de hoy es consciente de que debe reconvertirse para evitar desplazamientos innecesarios.

¿QUÉ LE OFRECEMOS NOSOTROS?

  1. CRIBADO DE CITAS. Antes de cada cita, evaluaremos la forma idónea de resolver su problema ( videoconsulta, teleconsulta o cita presencial.) 
  2. VIDEOCONSULTA.  En estos momentos,  ES EL PROCEDIMIENTO DE ELECCIÓN.  Es un procedimiento sencillo, cómodo y para muchos casos, eficaz. La forma de programarla es exactamente igual que cualquier otra cita, pidiendo su hora al teléfono de citas: 910 609 568
  3. CITA PRESENCIAL. GARANTÍA DE SEGURIDADTodo el personal del Instituto ARI tiene ya hecho el más completo testado del SARS-CoV-2. La dinámica asistencial en el Instituto, se rige ahora por un exigente protocolo de seguridad anti-contagio inspirado en recomendaciones de organismos internacionales. El acto médico hoy ya es menos social pero mucho más seguro. 
  4. VISITA A DOMICILIO.  Soy consciente de que algunos de ustedes arriesgarán mucho saliendo de casa. Para evitar desatenderlos, en la medida de mis posibilidades, intentaré acudir en persona a su domicilio cuando lo excepcional del caso lo requiera.  

MIS REFLEXIONES

El COVID-19 de hoy no se parece al que nos contaron hace unos meses. Desgraciadamente es mucho más transversal y contagioso. La gente joven y sana también enferma gravemente. El cuadro clínico que conocíamos ayer era incompleto. Casi a diario, aparecen síntomas nuevos y preocupantes .
Nos intentan hacer creer que la normalidad volverá muy pronto. Desconfíen. Nadie sabe cuál será nuestra «nueva normalidad». Mi percepción es que , hasta que llegue la vacuna (no antes del año), nuestra vida estará irremediablemente maniatada por el  SARS-CoV-2. En los próximos meses, probablemente dispondremos de medicamentos con los que atenuar (ójalá curar) el COVID-19.  Nos darán esperanza y tranquilidad para enfermar. No por ello dejaremos de enfrentarnos a una «normalidad» muy cambiada, menos social y más incómoda.  No se dejen seducir. El virus va a convivir con nosotros mucho tiempo y nos hará enfermar si nos relajamos con las únicas herramientas que son absolutamente eficaces: lavado de manos y distancia social . Un nuevo repunte de contagio podría hacernos volver al confinamiento (total o parcial), con las devastadoras consecuencias económicas y sociales que conlleva. SEAN MUY PRUDENTES.
Como ustedes, también estoy confuso. No tenemos manuales. Sin embargo, me siento sereno y confiado. Es el gran momento de la CIENCIA, de proteger y dejar hacer a los que saben. Es un buen momento para poner en práctica la EMPATÍA  » me pongo en tu lugar» y la COMPASIÓN  «estoy dispuesto a hacer lo que no me apetece«.
Con absoluta certeza, saldremos adelante. Distintos… pero saldremos adelante.